Wednesday, June 07, 2006

Colores invasores

Debe de haberse transmitido la moda de la colornografía del anterior post (¿hace cuánto que no escribo por aquí?) a mi televisor, así como viaja una enfermedad contagiosa o una plaga de langostas, no sé exactamente qué pasa, quizá sea una epidemia, la venganza de todas las ovejas y vegetales dollymutantes del mundo, la pandemia definitiva que acabará con la civilización tal y como la conocemos en la actualidad o el nacimiento del anticristo, o sea, tú, muy fuerte, colega.

No quería ponerme catastrofista, pero Armageddon al lado de esto, una mierda. La cuestión es que la pantalla de mi tele ha sufrido un extraño fenómeno por el cual se ha generado una mancha en los laterales que intoxica los colores. Me he informado de a qué puede deberse y comentan los entendidos en los foros que, casi seguro, sea debido a la desmagnetización del aparato. Toma ya, desmagnetización. No tengo ni idea si será así o no, lo único que sé es que la parte central de la pantalla se mantiene pura, un círculo sin mácula, con colores originales y ahora, más que nunca, puedo decir que mi televisor es una ventana al mundo exterior, como asomarse por una mirilla cotilla y curiosa para saber qué acontece en este mundo tan lejano y cercano al mismo tiempo.

Ver los laterales del mundo con una tonalidad rosada / violácea tiene sus ventajas y me ha servido, eso sí, para comprender de una vez por todas la diferencia entre la mezcla de colores por adición y por sustracción. Tiene su gracia ver el circo que sigue a Fernando Alonso con estos tonos y comprobar que la marea azul ahora es la marea rosa, camisetas rosas, caras rosas, banderas rosas (muy divertido pasar el filtro a la bandera española y ver que tiene un parecido más que asombroso con la bandera republicana; la bandera monarquicoparlamentaria convertida en bandera republicana).

Después de acostumbrarme a ver esos colores, he bajado a la calle y todo me ha parecido diferente a ayer, como equivocado, como si me estuviera convirtiendo en un daltónico que desconoce su daltonismo, como si existiera una conspiración planetaria para confundirme en mi visión de la realidad. Nada es blanco o negro, pero sí que hay un matiz verdoso o violáceo que cubre todo, al menos en mi realidad televisiva.

Ver el mundo así cuesta al principio, pero todo es acostumbrarse, así que no llamaré al técnico, me quedaré con el televisor así, asistiendo a una realidad de colores paralelos. Y no, no es que las setas que he comprado en el chino de la esquina me hayan sentado mal. No, ni mucho menos, es solo un problema técnico de mi televisor.

Por cierto, todo empezó después de ver la intervención de Rajoy en el Parlamento. ¿Tendrá alguna relación?

2 Comments:

At June 10, 2006 4:15 AM, Blogger Angela said...

Tertuliano, a mi siempre me pasa con la tele de los trenes. Y encima te pones los cascos y se te mete la música new age con la banda sonora de la película y te pasas, entre los colorines y la música y los diálogos y los efectos de sonido, sumida en una esquizofrenia que aguantas por no caer en el más rotundo aburrimiento. Lo de los colores desvaídos en la tele es gracioso los primeros días, pero luego te invade una tristeza, ¿no te pasa?
Hablando de colores republicanos (algo bueno debía de tener), el otro día revisité la primera de Superman y los pañales de Kal-El son de color republicano o casi. No miento.

 
At June 26, 2006 4:46 PM, Blogger Angela said...

Acabo de ver un show de colornografía de mano de tu querida Teresa. Entiendo tu shock. ¿Y los familiares de los "colornógrafos" dónde se esconden? Qué fuerteee

 

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